Dibujar el confinamiento para digerirlo

    Dibuix dels nens i nenes del Casal sobre el confinament

    En el Casal dels Infants, desde el primer día de confinamiento y ahora que nos hemos reencontrado, hemos querido escuchar a las familias y a los niños y niñas que acompañamos, para saber cómo han vivido estas semanas excepcionales y ayudarlos a ir sacando la carga emocional que les han supuesto.

    Cada servicio ha encontrado su actividad y rutina para hablar de confinamiento. En el caso del Casal Familiar del barrio del Raval de Barcelona, cada lunes grupos de tres o cuatro familias y sus hijos e hijas de 6 a 11 años se encuentran con Maria José o Andrea, las educadoras, para poner palabras y representar con dibujos todo lo que han sentido. Así, charlando y dibujando, van llenando un mural en la pared de la sala que comparten, y se liberan, por poco que sea, de sus angustias, miedos y del peso de la incerteza.

    “Las familias nos expresan que han vivido mucha angustia, que les faltaba información y no entendían muchos aspectos relacionados con la pandemia. Tenían miedo por sus hijos e hijas”, explica Maria José. En cuanto a los dibujos de los niños y niñas, dan a entender que han sido conscientes de la gravedad de la situación sanitaria y de la limitación de su libertad durante el confinamiento. También transmiten claramente emociones como el miedo, el aburrimiento, el enfado y la tristeza, así como la alegría de poder volver a salir a la calle.

    El espacio, sin embargo, no es sólo un recurso para digerir las semanas que ya han quedado atrás: “Muchas familias ahora ven como la Covid-19 ha empezado a tener muchas más afectación en sus países de origen, y se preocupan por la familia y personas cercanas que viven allí. De algún modo, reviven el miedo que tuvo hace semanas, y de esto también hay que hablar”, comenta Maria José.

    El espacio de gestión emocional del Casal Familiar del barrio del Raval acogerá durante todo julio a 20 familias y sus hijos e hijas.