Más plazas públicas y criterios inclusivos: los retos pendientes en el acceso a la escolarización en la etapa de los 0 a los 3 años en Catalunya

    Infants de 0 a 3 anys juguen entre ells i amb una educadora al terra del pati.

     

    Un año después de haber publicado el dossier “Pequeña infancia, grandes desigualdades: el acceso en la educación en la etapa de los 0 a los 3 años en Catalunya” y habiendo empezado el curso 2022-23 por primera vez con gratuidad en el I2 en las guarderías públicas, repasamos los retos que aún quedan pendientes para garantizar la educación en igualdad de condiciones de los más pequeños y pequeñas. 

     

    Los primeros años de vida de los niños y niñas son cruciales, ya que determinan el desarrollo del cerebro y el comportamiento de los niños y niñas. “A medida que avanza el curso el cambio es impresionante. Los niños y niñas expresan mucho más las emociones, se mueven con más energía y tienen más capacidad de concentración”, explica Andrea Arias, responsable del servicio materno infantil Vincles del Casal dels Infants del Raval. 

    Además, el acceso a la educación preescolar condiciona sus oportunidades de futuro y es una herramienta para corregir las desigualdades e incrementar el éxito educativo. La educación de los 0 a los 3 años no es solo una inversión en cohesión social, sinó que también es un derecho de todos los niños y niñas, reconocido en el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

    Dentro de las aulas queda demostrada la desigualdad en el acceso en la primera etapa de educación infantil (0-3 años). Según datos del Departament d’Educació, el curso 2019-2020 menos del 1% del alumnado en esta etapa se encontraba en situación social desfavorecida. Este número tan bajo choca con las altas cifras de pobreza y exclusión social en la infancia, considerando que en el mismo período los menores de 16 años que vivían bajo el umbral de la pobreza era del 31,1%, es decir, casi 1 de cada 3. En cuanto a la nacionalidad del alumnado, volvemos a toparnos con una situación clara de desigualdad en el acceso. El curso 2019-2020, un 6,4% de los niños y niñas escolarizados en las guarderías tenían nacionalidad extranjera, mientras que los niños y niñas extranjeros menores de 3 años representaban el 21,7% del total de la población en esta franja de edad.

    Durante el curso 2019-2020, menos de l’1% del alumnado se encontraba en situación social desfavorecida, cuando los menores de 16 años que vivian bajo el umbral de la pobreza era de más del 30%; y un 6,4% del alumnado escolarizado menores de 3 años eran de nacionalidad extranjera, mientras que fuera de la guardería representaban el 21,7% en esta franja de edad.

     

    Avances insuficientes para garantizar la igualdad de condiciones en el acceso a la escolarización

    La baja proporción de niños y niñas en situación social desfavorecida y de nacionalidad extranjera en las guarderías está estrechamente relacionada con el hecho que esta etapa educativa no sea gratuita ni universal, lo que supone una barrera para que accedan los niños y niñas de familias en situación de vulnerabilidad. 

    Nen petit es mira un llibre.

     

    Este curso se ha empezado a instaurar la gratuidad del curso I2 en las guarderías municipales y públicas de Catalunya, y se han aprobado el Decreto 11/2021 y la Resolución EDU/464/2022, que modifican los baremos de algunos de los criterios prioritarios y complementarios para el proceso de admisión en los centros educativos. Hasta ahora, las guarderías eran financiadas por la Generalitat, los ayuntamientos y las familias, que aportaban 1.600 euros por alumno y curso cada una. A partir de este curso, la Generalitat se hace cargo del importe que antes pagaban las familias. “Es una iniciativa altamente necesaria”, señala Lydia Paredes, educadora de Vincles en el Casal dels Infants de Salt. La gratuidad no incluye, pero, el servicio de comedor ni otros servicios complementarios, como el de acogida. 

    El nuevo decreto descarta como criterio de prioridad que el niño y niña tenga hermanos matriculados en el centro, que hasta ahora otorgaba 40 puntos. Los otros dos criterios prioritarios son la proximidad del domicilio al centro educativo y que uno de los progenitores o responsables legales del niño/a perciba la renta garantizada de ciudadanía (RGC), que pasa de computar de 10 a 15 puntos. 

    De esta manera, a pesar que se resta prioridad a tener hermanos que estudien o padres que trabajen en el centro (este último computa 10 puntos, antes 30), con el objetivo de mejorar el acceso en igualdad de condiciones, los criterios para favorecer la escolarización de los niños y niñas de familias con rentas bajas continúan siendo insuficientes. El único criterio que tiene en cuenta la situación socioeconómica de las familias es el de percibir la RGC. El alcance de esta, pero, es muy limitado: actualmente 173.886 personas reciben la RGC, lo que representa solo el 8,9% de toda la población en riesgo de pobreza o exclusión social en Catalunya. Además, el baremo de ser una familia monomarental, que se trata como un criterio complementario, ha disminuido de los 15 a los 10 puntos, en un contexto donde más de la mitad de estas familias están en riesgo de exclusión social.

    El único criterio que tiene en cuenta la situación socioeconómica de las familias es el de percibir la RGC, que solo reciben el 8,9% de la población en riesgo de pobreza o exclusión social.

     

    Más plazas públicas, inscripciones presenciales y difusión sobre la escolarización de los 0 a los 3 años

    A pesar del avance que supone la gratuidad en el I2, quedan retos pendientes y espacios de mejora para garantizar un acceso generalizado y en condiciones de igualdad a la escolarización de niños y niñas de 0 a 3 años. 

    En primer lugar, las plazas en las guarderías públicas son limitadas. Ante el anuncio de la gratuidad, la demanda de inscripciones a las guarderías en siete de los grandes municipios de la demarcación de Barcelona ha aumentado un 20% de media. En la ciudad de Barcelona, el ayuntamiento ha recibido 7.869 solicitudes para inscribirse en 4.460 plazas disponibles. Con gratuidad o sin, muchos niños y niñas se quedan sin plaza en las guarderías públicas. “Hacen falta plazas públicas. Estoy convencida que hay muchas familias interesadas en apuntar sus hijos e hijas en las guarderías. Las madres han salido de la pandemia con muchas ganas de hacer cosas”, explica Lydia Paredes.

     

    Mare, amb el seu infant a les cames, i educadora riuen.

     

    Esta realidad se ha visto en el servicio de Vincles, que ofrecimos en el Casal dels Infants del Raval, Badalona, Santa Coloma y Salt. En Vincles acompañamos niños y niñas menores de 3 años en situación de vulnerabilidad y sus madres, con el objetivo de garantizar un espacio educativo a los niños y niñas para que consoliden los conocimientos, hábitos y rutinas que tienen que adquirir en esa edad, reforzar el vínculo materno infantil y ofrecer un espacio de confianza, empoderamiento y refuerzo de competencias para las mujeres que participan. 

    Una vez aprendieron de la gratuidad del I2 a través del equipo educativo de Vincles, muchas madres decidieron hacer la solicitud para inscribir a sus hijos e hijas. Pocas han conseguido que se les acepte la plaza, algunas están en lista de espera, y la mayoría que lo ha intentado se han quedado sin plaza. Mientras, las inscripciones a Vincles de madres con bebés menores de 2 años ha aumentado. 

    Otra dificultad, pues, es el acceso a la información. En muchos casos, las madres que vienen a Vincles son migradas y no conocen el funcionamiento del sistema de educación en Catalunya, y muchas de ellas no pueden inscribir a sus hijos en las guarderías porque no saben que existen. Desde Vincles, las educadoras informan a las madres sobre las fechas y los procesos de inscripción, insistiendo en la posibilidad de escolarizar a los niños y niñas de 0 a 3 años. Hace falta más difusión sobre el acceso a esta etapa educativa, subraya Andrea Arias, ya que “la crianza queda siempre en manos de la mujer, y ellas se ven limitadas en su vida hasta que el niño o niña no va a la escuela”, añade. También las acompañamos en el proceso de inscripción, que desde la pandemia se tiene que hacer online, hecho que cierra las puertas a muchas familias, que no tienen ordenadores, conexión a Internet o nociones básicas sobre cómo navegar y hacer trámites en línea. 

    Reclamamos que las inscripciones vuelvan a poder hacerse de manera presencial en las guarderías, para así reducir los obstáculos en el acceso a la escolarización, que se abran más plazas públicas en las guarderías, que los criterios de admisión sean más inclusivos para los niños y niñas en situación de vulnerabilidad social, y que se informe y se haga una difusión adaptada a los medios de todas las familias sobre la posibilidad de escolarizar los hijos e hijas en guarderías. Y, sobre todo, que el Departament d’Educació cumpla con el objetivo de futuro de garantizar la gratuidad en los cursos de 1 y 0 años.

     

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