Prodema acompaña más de 450 chicas en Marruecos para garantizar su derecho a la educación

    Mares participants de Prodema durant una de les formacions

    El proyecto Prodema del Casal dels Infants ha acompañado este año más de 450 chicas del barrio de Beni Makada de Tánger, en Marruecos. El proyecto consiste en la intervención en ocho escuelas del barrio, atendiendo chicas que tienen dificultades en su proceso de escolarización.

    Para evitar el fracaso escolar y el abandono prematuro de los estudios, las chicas cuentan con el apoyo de una trabajadora social y el respaldo de varias madres, siendo estas últimas uno de los ejes del proyecto. Estas mujeres se reparten en grupos de cinco entre los ocho centros del proyecto y se encargan de procesos de mediación con otras familias y de trabajar una interlocución efectiva y digna con el profesorado. Todo ello con el objetivo de superar la discriminación de género que sufren muchas chicas al estudiar.

    Para empoderar las chicas y sus madres, Prodema realiza formaciones para reforzar su liderazgo, su capacidad de expresión y la confianza en sí mismas. “Es especialmente relevante el papel de las madres. Su participación es el motor de cambio en el contexto familiar y educativo para que las mujeres superen la discriminación”, comenta Claire Trichot, directora del Casal dels Infants al Marroc. El proyecto también tiene como finalidad incidir en la agenda pública para transformar la situación de las mujeres en Marruecos en el acceso a la educación.

    El 29 de junio se celebró un encuentro en Tánger con representantes de las entidades y escuelas involucradas en Prodema, asociaciones de madres y representantes institucionales de Marruecos. En el acto, las madres participantes en el proyecto recibieron un título como reconocimiento a su labor comunitaria.

    La acción social de Prodema se lleva a cabo en convenio con la Dirección Provincial de Educación de Tánger y dos asociaciones locales, Nahda y Jiwar. La financiación del proyecto proviene de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD), la Fundación Roviralta y el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs.