Teatro foro para desmontar el racismo

    El grupo de teatro foro de nuestro Casal Jove la Betsaida de Badalona nos sigue haciendo reflexionar y nos invita a posicionarnos antes las desigualdades y discriminaciones. A partir de vivencias de su día a día, los y las jóvenes crean historias para que el público acabe proponiendo cambios en el rol de los personajes y un desenlace alternativo. Tras una primera obra que escenificaba el machismo, ahora ponen el foco en los derechos de las personas racializadas con la obra "No soy racista, pero...". El teatro, pues, pasa a ser un canal para iniciarse en el activismo social y político, así como una herramienta para el crecimiento personal a través de la expresión y la confianza en el grupo.

    Jueves 3 de junio. La tarde es sofocante —sobre todo para el grupito que viene de jugar a básquet— y se respiran nervios. Nervios del cumpleaños de Mari, que cumple 20 y ha traído pastel. de selectividad a pocos días vista. De curso que se acaba, verano que empieza y pandemia que empieza a acabarse, si seguimos haciendo las cosas bien. Y nervios, sobre todo, de último ensayo antes del estreno.

    Al día siguiente el grupo de teatro fórum del Casal Jove la Betsaida volverá a subir al escenario del Centre Cívic la Salut de Badalona. Esta vez para recrear un racismo cercano. De la calle, de las aulas o de sus primeros trabajos. De lo que el otro día me explicó una amiga, de lo que ayer tuve que escuchar en el súper o de lo que no te imaginas que me acaba de pasar en el metro. Situaciones cotidianas con las que han creado el guión de una historia y sus personajes. Todo suficientemente potente para que en el escenario solo necesiten unos cubos de madera como atrezzo, hechos por el propio grupo en el taller de carpintería del Casal Jove, y unos cuantos efectos sonoros que lanzará Íñigo, educador del grupo.

    Antes de que empiece el ensayo nos sentamos un rato con Oumaima y Hizer, que parecen haber aparcado el nerviosismo. Como si ya supieran que al final todo habrá ido bien, que la obra les acabará saliendo redonda y la gente del público se volcará substituyendo personajes y provocando giros de guión.

    También ayuda la experiencia: Oumaima es de las veteras. Lleva en el grupo de teatro foro desde que se creó, hace cuatro años. "Empecé para probar, pero me gustó porque era dinámico y hacía que nos conociéramos mejor entre nosotros". Le gusta la idea de interaccionar con el público y encontrar soluciones para la vida real, pensar qué haría se si encontrara en una situación determinada. "Ahora cuando salimos a la calle lo hacemos con mentalidad de no solo observar lo que vemos, sino de analizarlo".

    Oumaima, participante del Casal Jove la Betsaida: "Ahora cuando salimos a la calle lo hacemos con mentalidad de no solo observar lo que vemos, sino de analizarlo"

    Hizer habla de la repercusión de "Tampoco es para tanto" como punto de inflexión. Una obra que el grupo creó a partir de vivencias de las chicas, relacionadas con el machismo. "Todo surgió de lo que nos compartieron las compañeras. La primera vez que la hicimos vinieron solo unas cuantas personas, pero después ya nos empezaron a pedir que la representáramos, como nos pasó con motivo del 8M".

    Hizer, participante del Casal Jove la Betsaida: "La primera vez que representamos "Tampoco es para tanto" vinieron solo unas cuantas personas, pero después ya nos empezaron a pedir que la representáramos, como nos pasó con motivo del 8M".

    Dinamizándolo todo junto a Íñigo está Alegría. Ahora, en los últimos consejos durante el ensayo que acaba de empezar, y dentro de unas horas, haciendo de interlocutora con el público en el estreno que ya sabemos que será un éxito. Como educadora impulsó el proyecto que ya había empezado Laia, exeducadora del Casal. Su experiencia con el teatro foro ha hecho que lo haya convertido en una herramienta para trabajar con los y las jóvenes muchas de las competencias y aspectos que se quieren reforzar desde el Casal Jove la Betsaida: contar con un espacio de relación con los demás, el sentimiento de pertenencia al grupo, el pensamiento crítico, la participación comunitaria, la comuniación...

    Y si la obra acabará saliendo bien es porque habrá calado en un chico que se sacudirá la vergüenza, subirá al escenario y se atreverá a dar un vuelco a la actitud de una profesora pasiva con el acoso. En una chica que dirá que no, que si a alguien no lo contratan porque no tiene la nacionalidad española, pese a estar calificado, las cosas no pueden quedar así, que tocará hacer difusión y que la empresa rectifique. En gente de la Asociación de Vecinos de Llefià que volverá a estar entre el público después de ayudar al grupo a entrar en la programación del 8M del barrio. En miradas crítitcas que volverán hacia casa afiladas y en cabezas llenas de preguntas que tal vez encontrarán respuestas en el próximo foro.