“Tenemos que sensibilizarnos más. Tenemos desigualdades muy graves en el día a día”

     

    Adilsia Fernández tiene 19 años, vive en Barcelona y es voluntaria del Casal dels Infants en Santa Coloma de Gramenet. Explica que la consciencia social y las ganas de luchar contra las desigualdades le vienen por el hecho de ser adoptada. En el Casal ha comprobado que día tras día hay muchas familias que viven situaciones de exclusión social muy graves, y que como sociedad tenemos que tomar más consciencia y actuar para cambiar la realidad. Empezó haciendo de voluntaria el verano pasado, en julio y agosto, con el grupo de medianos (niños y niñas de 5 a 8 años). Durante el curso ha seguido apoyándonos en el Centro Abierto Anem i Tornem, y este verano volverá a participan en el casal de verano y las colonias. Hablamos con ella durante la actividad del Anem y Tornem, en el patio de la escuela Miguel de Unamuno.

     

    ¿Por qué te hiciste voluntaria del Casal dels Infants?

    Soy adoptada, y he podido tener cerca las desigualdades sociales, ya que vengo de una muy grande. Siempre he tenido ganas de hacer alguna cosa en el mundo del voluntariado y la educación social. De hecho, quiero formarme en este ámbito. Primero quise ser voluntaria en Senegal, porque una profesora me lo había recomendado, pero con la Covid-19 no me era posible. Después encontré un llamado para personas voiluntarias para el Casal dels Infants en hacesfalta.org. Me hablaron muy bien de la entidad, y hice el primer contacto. Me sentí muy cómoda y cercana al Casal, me trataron muy bien.

    Para alguien que no nos conozca, ¿cómo explicarías nuestras actividades de verano?

    Durante el verano hacemos muchas actividades. Las de agua encantan a los niños y niñas: globos, carreras, circuitos de obstáculos... Pero también hacemos refuerzo educativo, como por ejemplo matemáticas, lenguas o comprensión lectora a través de cuentos. Por las tardes, antes de hacer cualquier actividad, hacemos un rato de relajación, y también estimulamos la creatividad, hablamos de las emociones, de interculturalidad... Tanto en julio como en agosto las tres primeras semanas hacemos cada día casal de verano, de 10 h a 17 h, y la última semana de cada mes vamos de colonias, donde disfrutan de la naturaleza y aprenden que se debe cuidar el medio ambiente.

    Explicas que estás sensibilizada con las desigualdades. Ha sido un año duro para la infancia y las familias que acompañamos, con la pandemia. ¿Por qué crees que es importante que ahora disfruten del verano?

    Cuando llegué el Casal me di cuenta que no hacía falta ir a África para ver desigualdades graves. En estos meses, las familias han tenido dificultades para cubrir necesidades tan básicas como poder comer. Cuando llegué estábamos haciendo el reparto de tarjetas monedero de emergencia para la alimentación. También me encontré con familias que vivían seis personas en una habitación porque las habían desahuciado. Son desigualdades que se dan cada día, y con la Covid-19 se han agravado. La infancia es una de las edades más importantes, y que niños y niñas de 3 o 4 años sufran estas situaciones es puede suponer graves problemas de mayores. Evitarlo y asumir su cuidado es una responsabilidad de la sociedad.

    ¿Qué vínculo se establece con los niños y niñas haciendo voluntariado?

    A estos niños y niñas de alguna manera te los llevas a casa. Vives las historias de sus familias, y te las llevas para toda la vida. Es llegar al Casal y recibir sonrisas y amor puro. Cualquier persona vendrá aquí y estará encantada.