En los Ćŗltimos aƱos, y muy especialmente durante la pandemia de la Covid-19, hemos constatado el crecimiento de la brecha digital. En el momento de mayor emergencia, en el confinamiento, detectamos que muchos niƱos, niƱas y jóvenes que acompaƱƔbamos no contaban ni con los recursos ni las competencias digitales adecuadas. En el caso de los niƱos y niƱas, muchos no pudieron seguir aprendiendo en igualdad de condiciones mientras estaban en casa. Las familias no eran capaces de ofrecerles apoyo educativa, ni conseguĆan realizar trĆ”mites y gestiones telemĆ”ticamente con la administración para ejercer sus derechos y acceder a ayudas para necesidades bĆ”sicas. A raĆz de todo ello, las polĆticas pĆŗblicas y la acción social dirigidas a la inclusión digital se situaron como una prioridad.
La brecha, pues, se hizo visible, pero hoy perdura. Si bien nuestra respuesta en la emergencia fue hacer legar a las familias dispositivos digitales, facilitarles la conexión a la red e incrementar el uso de estas herramientas en nuestros servicios socioeducativos, pronto vimos la necesidad de definir e implementar una estrategia transversal para la inclusión digital de todas las personas a las que acompañamos: el programa Tic Tac.
¿De qué hablamos cuando hablamos de brecha digital?
Las desigualdades digitales cada vez tienen un mayor impacto en el crecimiento de las desigualdades sociales, y los niños y niñas no son una excepción. Estas desigualdades se producen en tres Ômbitos que se interrelacionan. En todos ellos, los niños y niñas de familias con pocos ingresos, bajo nivel formativo y escaso capital social y cultural son quienes se ven mÔs perjudicados.
Las desigualdades digitales cada vez tienen un mayor impacto en el crecimiento de las desigualdades sociales
La brecha de acceso:
Las herramientas digitales siguen lejos del alcance de muchas personas, especialmente si tienen un nivel socioeconómico bajo.
- Un 15% de los niƱos y niƱas que viven en hogares con ingresos mensuales inferiores a los 1.600 euros no tiene acceso a ordenadores o tablets. (Fuente: Encuesta sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares 2022, Idescat).
- En las que los ingresos mensuales son inferiores a 900 euros, cerca del 30% de los niños y niños no accede a estos dispositivos. (Fuente: Encuesta sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares 2022, Idescat).
La brecha de uso:
EstƔ muy condicionada por la brecha de acceso, y tiene que ver con la frecuencia e intensidad que los niƱos, niƱas y adolescentes pueden utilizar los dispositivos digitales y con las condiciones y oportunidades para desarrollar competencias digitales.
La brecha de calidad de uso:
Las oportunidades educativas vinculadas a la digitalización estĆ”n condicionadas por otras desigualdades en el aprendizaje, y tambiĆ©n les agravan. Tener dificultades en la lectura, la escriptura, el razonamiento matemĆ”tico o en el pensamiento crĆtico complica el aprendizaje de competencias digitales. Cabe aƱadirle los efectos de la brecha de acceso y, especialmente, las dificultades de las familias desfavorecidas. Muchas no tienen suficientes recursos y competencias –y a menudo tampoco el tiempo– para ofrecer apoyo en el aprendizaje digital a sus hijos e hijas. Tampoco pueden aportarles herramientas para la prevención de riesgos y para el bienestar digital.
- Entre las personas que no han alcanzado estudios mÔs allÔ de la primaria, 1 de cada 5 no utiliza internet. (Fuente: Encuesta sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares 2022, Idescat).
- La mitad de las personas con ingresos inferiores a 1.600 euros no sabe usar un procesador de texto.Ā (Fuente: Encuesta sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares 2022, Idescat).

La brecha digital va mƔs allƔ del acceso a dispositivos.
Tic Tac: hacia la inclusión digital
Tic Tac, pues, tiene como principal objetivo que los niƱos, niƱas, jóvenes y familias, mĆ”s allĆ” de acceder a las herramientas digitales, saquen de ellas el mĆ”ximo provecho posible para ejercer sus derechos. Sus ejes estratĆ©gicos, con acciones adaptadas a cada franjad de edad, son el Ć©xito educativo y el rol maker, el bienestar digital y una ciudadanĆa digital participativa.
Tic Tac tiene como principal objetivo que los niƱos, niƱas saquen el mƔximo provecho posible de las herramientas digitales para ejercer sus derechos
El Ʃxito educativo y el rol maker
Fortalecer las competencias digitales en la infancia, la adolescencia y la juventud para lograr el Ć©xito educativo, fuera del horario lectivo, es uno de les rteos del Tic Tac. Apostar por ello pasa no solo por trabajar la destreza en el uso de los dispositivos digitales, sino tambiĆ©n por un uso creativo y funcional de estas herramientas y tecnologĆas digitales que les permita avanzar mĆ”s lejos. Trabajamos desde el pensamiento crĆtico en la bĆŗsqueda y la gestión de información y datos, la capacidad de comunicación y la resolución de problemas.
Una de las lĆneas del programa, tanto para fortalecer el Ć©xito educativo como las habilidades y competencias que los chicos y chicas necesitarĆ”n en el futuro para hacer frente a sus necesidades, es la metodologĆa maker.Ā En contraposición a un uso pasivo de las tecnologĆas, fomentamos el aprendizaje a travĆ©s del pensamiento computacional, la experimentación, la creatividad y el ensayo-error, en Ć”mbitos como la generación de contenidos y la programación.
Bienestar digital
Atendemos y prevenimos situaciones de riesgo vinculadas a hĆ”bitos y prĆ”cticas poco saludables en el uso de las tencologĆas. Las acciones buscan generar reflexión y consciencia entre los niƱos, niƱas, adolescentes y jóvenes en relación a la adicción a las pantallas, el ciberacoso, la protección de la privacidad y las herramientas contra la victimización en lĆnea.
Estas acciones también ayudan a los chicos y chicas a gestionar su actividad digital de tal manera que genere menos conflicto con sus familias. Asà mismo, promovemos alternativas de ocio y aprendizaje desenchufadas.

Una adolescente en un taller sobre el uso de datos por parte de WhatsApp.
CiudadanĆa digital participativa
Trabajar con las familias las competencias digitales les garantiza herramientas para involucrarse mÔs en el itinerario educativo de sus hijos e hijas y asà fortalecerlo, tener mÔs oportunidades formativas y laborales y a la hora de participar en la sociedad.
En este Ćŗltimo aspecto, las nuevas tecnologĆas son cada vez mĆ”s necesarias para ejercer derechos e interaccionar con la administración pĆŗblica, para participar en la toma de decisiones en la comunidad y para ampliar la red social.

