Faltan pocos minutos para las 15 h cuando una de las aulas del instituto Terra Roja de Santa Coloma de Gramenet se transforma en comedor, un mediodĆa mĆ”s. El servicio de cĆ”tering ya ha traĆdo el almuerzo y muchas manos adolescentes se organizan para poner la mesa y servir la comida. A 90 kilómetros de distancia, en el instituto Salvador Espriu de Salt, el proceso se repite. Son los chicos y chicas que participan en el servicio Refuerzo de la Alimentación Infantil en la ESO (RAI-ESO), un servicio de la Fundación Probitas que desarrolla el Casal dels Infants āen el caso de Santa Coloma de Gramenet, tambiĆ©n con el apoyo del Ayuntamientoā.
ĀæCuĆ”l es la causa de que muchos adolescentes no tengan acceso a un servicio de comedor? El punto de inflexión es la incorporación de la jornada compactada en la mayorĆa de institutos desde el curso 2012/2013, que ha provocado que muchos de estos centros de secundaria dejaran de ofrecer el servicio de comedor. āAhora los alumnos dejan de estar acompaƱados a las 14.30 h. Muchos tenĆan una beca de comedor de primaria. Ahora, ya sea por las dificultades económicas de su familia o porque los padres trabajan y no estĆ”n en casa al mediodĆa, no pueden almorzar adecuadamenteā, explica Yurena Garcia, educadora del RAI-ESO de Santa Coloma juntamente con Marta Roman.
Yurena Garcia (educadora): Ā«Con la jornada compactada, los alumnos dejan de estar acompaƱados a las 14.30 h. Sea por las dificultades económicas de su familia o porque los padres trabajan y no estĆ”n en casa al mediodĆa, no puden almorzar adecuadamenteĀ»
SegĆŗn las cifras del curso 2016/2017 recogidas por el SĆndic de Greuges en su Ćŗltimo Informe sobre los Derechos del NiƱo, en Catalunya hay 310 institutos que no tienen ni servicio de comedor ni cantina, mĆ”s de la mitad del total de centros de secundaria. En el mismo informe, el SĆndic asegura que antes de la implementación de la jornada compactada se garantizaban āoportunidades sociales y educativas que ahora mismo no se estĆ”n haciendo efectivas para una buena parte del alumnado socialmente desfavorecidoā, incluso para aquellos que tendrĆan derecho a una beca de comedor. En el mismo sentido, el Parlament aprobó en 2017 dos mociones que instaban a cubrir la demanda de comedores escolares en los institutos. Esta reclamación, compartida tambiĆ©n desde las entidades sociales, tendrĆa que encontrar respuesta en el nuevo decreto para regular los comedores escolares que debe presentar próximamente el Departament dāEnsenyament.
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Almerzo, actividades lĆŗdicas y refuerzo escolar
Los adolescentes que participan en el RAI-ESO vienen derivados de los Servicios Sociales municipales. En el caso de Santa Coloma, en algunos casos es el mismo instituto Terra Roja quien pone en contacto a las familias con el Casal dels Infants. Sea cual sea el canal, el servicio es una respuesta a la realidad social. Salt, por ejemplo, fue en 2016 el tercer municipio con mĆ”s paro en Catalunya y el que tenĆa una mayor proporción de población en paro sin prestación por desempleo, segĆŗn el Departament de Treball, Afers Socials i FamĆlies. A esta fragilidad laboral hay que sumarle las fuertes cargas que sostienen las familias: Salt fue en el mismo 2016 el municipio de Catalunya de mĆ”s de 20.000 habitantes con mĆ”s familias de mĆ”s de tres hijos (el 12%).
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MĆ”s allĆ” del almuerzo, RAI-ESO responde a otra gran necesidad: la de ofrecer actividades lĆŗdicas y de refuerzo escolar fuera del horario lectivo. En Salt todos los institutos y escuelas son de mĆ”xima complejidad, de acuerdo con los criterios del Departament dāEnsenyament, que tienen en cuenta la situación socioeconómica de los padres del centro, la proporción de alumnos con necesidades educativas especĆficas y la de estudiantes reciĆ©n llegados. Esta situación requiere medidas especĆficas para garantizar el Ć©xito escolar en los centros educativos, tal como han reclamado la Coordinadora dāAmpa de Salt y la plataforma Saltāeduca, en la que el Casal dels Infants participa. āAl RAI-ESO de Salt vienen chicos y chicas del institut Salvador Espriu y del Salvador Sunyer. Algunos de ellos se encuentras en aulas de acogida, otros tienen necesidades educativas especiales o estĆ”n en proceso de alfabetización. El espacio de refuerzo escolar es un apoyo importante para ellos y ellasā, explica Andrea Clemente, educadora del servicio junto con Fran PĆ©rez y Sonia RodrĆguez.
Andrea Clemente (educadora): «Hay chicos y chicas que se encuentran en aulas de acogida, otros tienen necesidades educativas especiales o estÔn en proceso de alfabetización. El espacio de refuerzo escolar es un apoyo importante para ellos y ellas»
Socialización, autonomĆa y hĆ”bitos saludables
Ya en la mesa y mientras comen, los adolescentes reflexionan sobre su participación en el RAI-ESO. Javier, que cursa 4Āŗ de ESO, llegó de Honduras hace un aƱo y cree que el espacio le ha facilitado la adaptación a su nueva realidad. āAquĆ he podido socializar mucho, porque hacemos muchas actividades en grupo. AdemĆ”s, las educadoras me han apoyado al resolver dudas del instituto, sobre todo con el catalĆ”nā.
No muy lejos de Javier se sienta Sara, que destaca uno de los puntos fuertes del RAI-ESO: āPodemos decidir cómo queremos que sea este espacio. Hacemos asamblea todos los miĆ©rcoles y podemos proponer quĆ© actividades queremos hacer y cuĆ”les no nos gustanā. Con esta libertad, las educadoras pretenden que los adolescentes se empoderen y refuercen su autonomĆa: āTodo lo preparan ellos: sirven la comida, recogen, preparan y dinamizan las actividades⦠Nosotras, como educadoras, sólo nos ocupamos de dar forma a lo que ellos han consensuadoā, explica Yurena. En Salt, Moriba, que tiene 13 aƱos y hace 2Āŗ de ESO, ya tiene pensada una actividad para proponer al grupo: āEstarĆa bien hacer un torneo de futbol o ping-pongā.
Sara (participante): āPodemos decidir cómo queremos que sea este espacio. Hacemos asamblea todos los miĆ©rcoles y podemos proponer quĆ© actividades queremos hacer y cuĆ”les no nos gustanā
Otro aspecto que tiene en cuenta el servicio es la promoción de hĆ”bitos saludables. Hay que comĆ©rselo todo, tomando consciencia de la importancia de una alimentación equilibrada, y lavarse los dientes despuĆ©s de comer. āAntes pasaba los mediodĆas sola, y habĆa dĆas en que me quedaba pendiente del móvil y casi no comĆaā, explica Sukaima, que hace 4Āŗ de ESO y participa en el RAI-ESO de Salt. āAhora me sigue costando un poco comer, pero Andrea y Fran estĆ”n pendientes de que lo hagaā, aƱade. En el rato de actividades, ademĆ”s, se organizan charlas con especialistas sobre temas de interĆ©s para los adolescentes. āEl curso pasado aquĆ en Santa Coloma hicimos un taller sobre sexualidad y afectividadā, recuerda Javier.
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Trabajo en red y consciencia
Como es habitual en todos los servicios que requieren coordinación entre diferentes equipamientos con función social, el RAI-ESO facilita que el equipo del Casal dels Infants, los institutos y los Servicios Sociales municipales trabajen en red para mejorar la detección de situaciones de riesgo y mejorar el acompaƱamiento a familias. Tanto en Salt como en Santa Coloma de Gramenet se realizan reuniones periódicas con el equipo directivo de los institutos, los orientadores pedagógicos, los tĆ©cnicos de integración social y otros profesionales. āEl aƱo pasado habĆa una chica que a menudo tenĆa ataques de ansiedad, y la psicóloga de Servicios Sociales nos ayudó a entender su contexto y gestionar la situaciónā, explica Andrea.
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Pese a la suma de esfuerzos, y aunque otras entidades sociales tambiĆ©n ofrecen servicios para que los chicos y chicas en situación desfavorable coman en el instituto, muchos siguen sin tener acceso a los comedores escolares. Mientras no llega la respuesta institucional, los mismos alumnos tienen clara su opinión al respecto. Solo hay que escuchar a Sukaima antes de que se levante de la mesa para empezar a recoger: āTĆŗ no sabes si una persona tiene problemas en casa y no puede comer, o si sus padres trabajan y no pueden estar en casa. Todos los institutos tendrĆan que tener un comedorā.

